Ay, mi gitanita consorte
sueñame por tus olivos,
cóseme el sur con el norte
y soplamelos al oído.
Mariposita sin colores:
bate en mis mejillas tus alas,
nada por mis pasiones,
revuelve mis palabras.
Ay, mi gitanita linda
piensame en tus miradas
y cocíname con azúcar
sonrisas escarchadas.
Cautivos entre tus tesoros
niña bonita ¿qué escondes?
- Miradas de unos ojos moros
que siempre recitan mi nombre.