martes, 27 de octubre de 2009

Mientras duermo

Nochecita tranquila
cántame hasta la mañana
susúrrame poesías,
háblame mientras callas.

Manos que cortan la noche
acariciarme la esperanza
tallazme sueños de madre perla
atazme con esposas de nácar.

Ángel de la guarda dormido
róncame con tu guitarra
hazme bailar tangos tristes
de esos que encogen el alma.

Pídeme entre tus deseos
soy luciérnaga apagada
mariposa que te acaricia
cuando la noche calla.